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Poemario
Fotos
Epilogo

Los años de la década del ’30 fueron tristes para el campo. El país estaba en crisis; el 6 de septiembre de 1930, un golpe militar rompía la tradición democrática argentina al derrocarse al Presidente Radical HIPÓLITO IRIGOYEN. El viejo político hacía dos años había conseguido su segunda Presidencia, luego de Alvear y su senectud fue la causa de que la corrupción y el desorden administrativo se adueñaran del país.
EL CLAN RADICAL, se enseñoreo del Gobierno tomándolo a saco. Las nuevas autoridades, encabezadas por el General JOSE FELIX URIBURU llegaron con miras de implantar el decoro político, pero pronto cayeron en equivocaciones y maniobras electoralistas. Fruto de ellas fue la elección como Presidente de  la República del General AGUSTÍN P. JUSTO quien gobernó el país de  1932 a 1938. fue hábil administrador que trajo el progreso; en esos años comenzaron a construirse las primeras carreteras con el producto de cinco centavos que puso como impuesto al litro de nafta.
Pero otra crisis fue la que trajo pobreza al campo. En 1930 se produjo en  la Bolsa de Nueva York la baja más grande en toda su historia. Consecuencia de ella fue la caída drástica en los precios de los cereales y de la carne. Y así el chacarero que se había endeudado por cierta suma con la cosecha entera no podía cubrir solo parte de ella. Y aún debía pagarle al dueño del campo...!. así se fundieron muchos. Otros, ayudados por los dueños de los campos, pudieron salvarse. Muchos estancieros, comprensivos por el resultado de esta crisis, redujeron el pago del tanto por ciento que debían entregar sus arrendatarios convirtiendo el arrendamiento en dinero, en pago de cereal. Se conserva la correspondencia del Dr. Elías en que da instrucciones precisas a Don MANUEL del OLMO sobre cada chacarero y su respectivo problema, solucionándolo para conveniencia de ambos. Aconsejaba en esas cartas el Dr. Elías, que era abogado, a fin de que los chacareros no se entregaran a los pies y manos al cerealista, siempre voraz y que no perdonaban.
Una situación de esta naturaleza casi llego al borde de la tragedia aquí en O’Brien. Hemos hablado de SIMON SILBERBERG, cerealista que tenía su casa de comercio aquí en O’Brien en la calle Paseo Colón entre Rivadavia y Bowen. Un chacarero de Las Petaquitas de apellido DATRI le debía bastante dinero y estaba amenazado de embargo. Cierta tarde en que Silberberg pasaba por el camino frente a su chacra, Datri le descerrajo un tiro de escopeta desde el maizal, felizmente con la consecuencia de tener herido solo rasguños en la cabeza. Datri fue de inmediato a ver al Dr. Elías quien lo envió a Los Toldos rápidamente. Al día siguiente al tomar el tren encontró el Dr. Elías que en el mismo tren iba el herido Silberberg para asistirse en  la Capital. En el viaje lo convenció de no proseguir con una acción penal contra Datri, cuyo comportamiento solo se debía a la desesperación de los momentos económicos que pasaba. No solo se salvó de la cárcel, sino que vio refinanciada su deuda. El año 1932 fue lluvioso situación que empeoró aún más la situación. Los momentos que venían sufriendo los chacareros los tenemos bien pintados por quien fue uno de sus defensores en O’Brien; hablamos de Don ISIDORO CAVENAGHI que así escribía en el diario  LA TIERRA de Rosario: .”...en aquel entonces, la situación de algunos colonos era sumamente crítica. Sin créditos de ninguna casa de comercio, cuando tenían que ir al pueblo en busca de mercaderías para toda la familia, el colono al verse rodeado de miseria, lo primero que hacía era pedir una pequeña libreta de crédito. El almacenero le respondía: si usted me firma un pagaré, le daré la libreta y no se valla usted a otra parte. Y el colono obligado por la necesidad terminaba por aceptar la propuesta que equivalía a una esclavitud infamante...” Don Isidoro fue tres veces Delegado Municipal, fue gran defensor de las Cooperativas Rurales a las que consideraba, con gran criterio, las defensoras de los colonos y arrendatarios ante los grandes comerciantes cerealistas. En O’Brien se fundó  la COOPERATIVA GANADERA LIMITADA, el 1 de OCTUBRE DE 1945, siendo su Presidente SEVERINO RODRÍGUEZ, VICE-PRESIDENTE SANTIAGO FESSI, SECRETARIO JOSE BRACCO; PROSECRETARIO GERARDO PLAZZO, TESORERO DOMINGO MIRI, PROTESORERO ANTONIO APADULA, VOCALES TITULARES; CARLOS ROLFO, JUAN MOLEA, MIGUEL OLIVER, VOCALES SUPLENTES; ANTONIO CITATE, JORGE COPAYTICH, SALVADOR CITATE, JUAN FLORIO y JOSE BOTTA; SINDICOS; HIPÓLITO JORDY y LUIS MALET. Tenemos sus estatutos en pequeño folleto publicado ese año de 1945 en los talleres de EL LIBERAL de folleto publicado ese año de 1945 en los talleres de EL LIBERAL de Bregado. Desgraciadamente para O’Brien,  la Cooperativa , fundada por hombres trabajadores y empeñosos no dio los frutos esperados. Circunstancias humanas y de orden ético malograron una entidad que hubiera solucionado mucho de los grandes problemas que existen en el campo. Y no solo el cereal bajó en 1930. la hacienda sufrió una depreciación enorme. Don Donato Lasala, que había hecho dinero como chacarero de Las Petaquitas compro con sus ahorros, vacas a $100.00 cada una. La necesidad le obligó a venderlas después a 7 pesos cada una. Y así toda una vida de sacrificios quedó en la nada. Años terribles esos en que no solo la crisis económica se cirnió sobre el campo. Otro flagelo existía que liquidaba toda su riqueza: era la langosta. Aparecía de a poco, en pequeñas mangas que al desovar iban multiplicándose. Se la mataba al nacer; la llamaban mosquita. Luego venía la saltona que con mangas de chapas de cinc se encerraban y quemaban. Pero convertidas en langostas voladoras nada ni nadie las paraban. Producían sus alas un ruido característico y hubo años que oscurecían el cielo. El olor nauseabundo y aceitoso que daban, contaminaban todo. No podían comerse aves ni huevos, pues todo tenía el mismo olor y las yemas eran coloradas. Las máquinas del tren patinaban en las vías al pisarlas. El autor recuerda, siendo bien chico la última manga de langostas que hubo en la zona en el verano de 1938/39.
Comían todo, hasta la ropa y aún esta en su memoria como se subían por las bombachas y pantalones a la gente en grandes cantidades. Felizmente este flagelo del campo solo es historia, pues, que sería de nosotros con estas y las otras especies que nos afligen, como son los impuestos, las cargas sociales y otras menudencias que nos sacan el sueño...? Pues si bien la vida era dura en esas épocas, se sabía que lo que se cosechaba valía (hablamos de 1934 en adelante) y se podía ahorrar. Volviendo a los años ’30 de O’Brien, hacemos notar que la idiosincrasia del pueblo iba cambiando. De aquellos inmigrantes españoles fundadores de almacenes y comercios muy pocos quedaban. Nuevos apellidos vienen a instalarse. Así se inauguró en 1938  la Sastrería « LA JUVENTUD » de SALVADOR SCARPELLO, que a su vez en 1962 tomó la representación de ÑARO. De esos años es también  la CASA MISTRETTA , situada en la vieja esquina de Rivadavia y 25 de Mayo, remodelada en 1940 tal cual la vemos hoy y que es atendida hoy por los sucesores de su fundador. De 1933 se conserva una guía comercial editada por el Ferrocarril Oeste que nos da de O’Brien un interesante panorama. Era Jefe de  la Estación JUAN LUIS AYARZA (ocupando ese puesto por muchos años. Delegado Municipal era PEDRO UNCHALO, Alcalde ENRIQUE MICHELOUD, SUB-COMISARIO; INSPECTOR RODRÍGUEZ, JEFE DE CORREOS PEDRO VACHINO y JEFE DE REGISTRO CIVIL, DON SANTIAGO ROCCA. Su población era de 3.500 habitantes y la rural de 1.500 y comenta así la guía sobre O’Brien: «Población muy importante y que por su ubicación está necesariamente llamada a ser cabeza d u nuevo partido dentro de la provincia, cuya creación llenará no sólo una justificada aspiración sino también una sentida necesidad de una gran extensión de población agricolaganadera, dado que a ocho leguas para cualquier lado, por lo menos, no existe población de mayor importancia». Es interesante en ésta guía, que conocemos gracias a MARCELO ROSSI y señora, la nómina de todos los comercios que entonces existían en O’Brien y de todos los colonos que cultivaban tierras en «LAS PETAQUITAS», «SAN EDUARDO», « LA CUBANA », «SAN JOSE» de IBARRA, «SAN RAFAEL» y «SANTA ISABEL» de TORELLO. Nombrar a todos es imposible pues es una lista de varios cientos de nombres pertenecientes a familias que hoy integran nuestra comunidad. Destacamos solamente que en «SAN EDUARDO», aún de JUAN J. BOWEN, la lista de colonos triplica a cualquier otra de las estancias que formaban la colonia agrícola que Destacamos igualmente la presencia de tres médicos, los doctores GUILLERMO SAIONZ (quien montó una pequeña clínica en O’Brien, RODOLFO OTERO y RODOLFO NOCCETTI. Esta guía cuyo original no sabemos quien lo posee, merece rescatarse para la posteridad.