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Poemario
Fotos
Epilogo

La década de 1950 fue para O’Brien de adelantos económicos. Buenas cosechas y un clima que en un principio permitió sembrar en bajos y lagunas significó importantes rendimientos, especialmente en la cosecha de girasol (Ver al final del capítulo los recuerdos que nos ha hecho llegar RAUL MIRI). Hubo chacareros que con una de ellas cambió su bienestar. Comenzaron a desaparecer los ranchos en los predios rurales, circunstancia esta que poco a poco fue trasladándose al pueblo, donde no solo desaparecieron estas típicas casas por las de ladrillo, sino que también fueron edificándose los baldíos. En este sentido queremos recordar algo que contribuyó a la construcción de casas: la arena de médano; todas las casas de O’Brien construidas desde hace mucho tiempo llevan arena de los famosos médanos de BERUTTI; en “San Eduardo” era muy común escuchar entre los constructores el pedido al dueño de la edificación: “traéte tantos viajes de arena de médano – andá hasta lo de Berutti y comprala”. Pero no se crea por esto que podemos comprar la vida de entonces por la que actualmente se vive. Tener un tractor era todo un lujo y mantenerlo aún más. La importancia en esta materia estaba totalmente prohibida. Conseguir cubiertas nuevas era un privilegio de muy pocos, pues el Estado y el partido gobernante eran los únicos que prodigaban estas prebendas a quienes consideraban fieles seguidores. Estos, munidos de las célebres órdenes de importación, las revendían a otros ciudadanos realizando pingües negocios. Por ello es que los autos que se veían eran principalmente modelos de los años ’30 y pocos de los ’40. pocos se necesitaban los coches modernos. Rutas, casi no habían; la 5 llegaba hasta mercedes y la 7 hasta Junín. Todo lo demás era camino de tierra deshechos por las chatas y pocos cuidados. Recordamos aún nuestra impresión yendo por el camino que iba a Irala en el lugar de los campos de Bertero (hoy campo de Sánchez), como había que subir y bajar por empinadas cuestas, a veces tan peligrosas, que ante la eventualidad de que el auto volcara de costado, había que bajar de ellos y caminar o sostenerlo de costado para que no cayera sobre el mismo. Ir a Buenos Aires significaba muchas veces hasta 8 o 10 horas de viaje por estas causas o por los reventones de las cubiertas viejas y deshechas por la falta de las mismas en el recambio habitual. Pero se vivía con tranquilidad y el dinero no faltaba. No había tampoco que correr tras él. Y luego la vida diaria no estaba signada por la necesidad del consumismo y del enloquecimiento actual de tratar de obtener lo último en las modas o en los efectos. La sencillez regía aún en la familia, incluso hasta en las más acomodadas. Hasta la clase política era cuidadosa en su manera de vivir y mostraba recato en sus costumbres cuidando la imagen que en esa época todo político debía tener y dar ante sus conciudadanos; hoy, y en esta clase, todo esto ha quedado en el más completo de los olvidos y no hay político que no ostente un puesto, que no de manifiesto de poderío económico, cuidando muy poco de aquellas imágenes de antaño.
En nuestro pueblo todo se regía por esos parámetros; la vida era muy agradable. Recordamos con cariño los veranos, la época de llegada del carnaval que era siempre motivo de expectativas alegres y festivas. Como siempre el corso se hacía en  la Avenida , frente a  la Delegación Municipal con los habituales juegos de agua, papel picado y serpentinas. No podemos olvidar los famosos pomos de agua florida, que estaban fabricados con plomo y las inigualables serpentinas de colores; con el tiempo se fueron perdiendo. Los pomos de agua florida cambiaron por el de goma, recargables y las serpentinas dieron paso a los martillos de plástico y bastones del mismo material. Os pomos, con el tiempo, fueron cambiándose por latas de espuma, y hasta la serpentina fue imitada y ya también viene en aerosol. Una cosa cambió fundamentalmente, los juegos de antes se hacían con cierto respeto y hasta algunas veces con galantería. Hoy se ha dado paso a lo grosero y violento, y los humanos, pareciera que quisiéramos descargar nuestras angustias agrediendo a nuestros semejantes aún en lo que pretendemos sea un juego de carnaval. En la esquina donde hoy esta la estación Y. P. F., que era un descampado, se situaban las familias de ECHEVERRIA y DOL OLMO, munidos todos ellos de abundantes baldes y tanquecitos de agua, con los que bañaban prácticamente a todos, no quedando tampoco ellos sin el consiguiente castigo húmedo, pues tampoco –dice el autor- estábamos escasos de baldes y recipientes. Sana alegría y diversión que a las 12 de la noche cesaba con la bomba que se tiraba desde el patio de  la Delegación.  Después del corso venía el consabido baile de disfraces, al que concurría muchísima gente, en esos años comenzaron períodos de sequía y de polvo y la tierra abundaban. El continuo pisar de las parejas en la pista de baile levantaba nubes de tierra que no arredraban el entusiasmo de los bailarines. Siempre en estos bailes se ejecutaban rancheras en honor de don EMILIO TORNATORE, capataz de “Las Petaquitas” quien era hábil en el baile de ellas y ganaba siempre los concursos que se hacían. Don Emilio, que era nacido en Mercedes (Bs. As.), se casó, con el correr del tiempo, con MARIA ALTUNA. En esos años los empleados de “Las Petaquitas” habían disminuido. Tractores y arados de mayor tamaño habían ocupado el lugar de aquellos traídos por caballos y mucho antes por bueyes –que yo vi de chico- dice el autor. Por eso que este adelanto técnico significó el apocamiento del personal. Pero no podemos dejar de nombrar a PROSPERO DI PAULA y sus hermanos PANCHITO, PEDRO y MINGO, ANTONIO CEVALLOS y sus cuñados MARTÍN y EMETERIO URALDE (Quetedo), ROBERTO ARTANO, JOSE CLELIO –quien se casaría con PAULA MARINO-, EMILIO LINARES, DON PANCHO SANTINON, ANTONIO ROGGERO, ANGEL STOCCO, el “NEGRO” SUAREZ (se llamaba FORTUNATO), JUAN SERAFÍN (Conocido como “el parquero”), JUAN y ANTONIO GAIAS, TEODORO ZARCO, VICENTE, CARLOS y RODOLFO SARRAQUINI, FORTUNATO y AMAURI AUSEJO, EMILIO STOCCO, FLORINDO CESETTI (quien murió aplastado por la pared del rancho de FERRACINI), AGUSTÍN NÚÑEZ, DON SALVADOR CIRIGLIANO, DON BERNARDO ARTANO, AMER GARCIA (casado con NELIDA CHACELA), MARTÍN BILBAO (casado con AMELIA SANTINON), ANTONIO ALTAMIRANO, PIO BONIN (cuñado de los Di Paula), FLORINDO COMACHIO y su esposa ELVIRA NICOLINI. En el campamento dedicado a los trabajos de agricultura estaba a su frente JUAN DELUCIS y trabajaban CARLOS RUFINO y señora, ISMAEL CORREA, ALBERTO CASSEY, quien se casaría con doña ESILDA CEVALLOS y JOSE y JORGE AVENDAÑO. Por entonces se fundaba en el pueblo  la Cooperadora Policial cuyo frente estuvo en sus últimos años RAUL ECHEVERRIA y cuyo primer Presidente fue ISIDORO CAVENAGHI. El empeño puesto por quienes la manejaron hizo que la policía contara con la ayuda en combustible y otros elementos para su mejor desempeño.
Pero para nuestro menester de recordar tiempos pasados, tenemos un gran faltante respecto a documentación municipal ya que todo el período correspondiente a los años  1946 a  1955 ha desaparecido totalmente y ha sido infructuosa nuestra búsqueda. Creemos que fue quemada en 1956 o 1959 por órdenes superiores. Por ello es que poco podemos decir relativo a este período. Y los años transcurridos han conspirado para la obtención de datos orales.
El 26 de julio de 1952 se produjo el deceso de la señora del Presidente Perón, víctima de cáncer. El Delegado Municipal, HUMBERTO MONTAIUTTI, siguiendo LAS DIRECTIVAS EMANADAS DESDE  La Plata , organizó en la parroquia de San Patricio un gran funeral, poniéndose en el centro de la parroquia y frente al altar un túmulo con un cajón (vacío por supuesto) y cubierto por un paño negro. Esta era una costumbre que se estilaba desde entonces en los grandes funerales; pero en este caso revestía una significación mayor, dado el personaje recordado; estos homenajes duraron tres días. Los colegios y entidades del pueblo tenían que desfilar ante él. La circunstancia de ver los niños ese cajón, hizo pensar a muchos de ellos que allí estaba el cuerpo de Evita. Hemos oído hace muy poco tiempo este comentario.
No sabemos por que razones, pero luego de estos hechos renunció a su cargo como Delegado el señor MONTAIUTTI en agosto de 1952, se nombró en su lugar como hemos recordado a MIGUEL PORAROLO, quien renunció el 5 de mayo de 1955. asumió interinamente en su lugar el secretario PEDRO SALAS GANDOLFO. Cuatro meses más tarde se produjo  la Revolución Libertadora , por la cual fue derrocado el Presidente Perón asumiendo  la Primera Magistratura el General Eduardo Lonardi y en O’Brien siguió en sus funciones SALAS GANDOLFO. Es entonces cuando comienza a funcionar el Hogar Agrícola, especie de establecimiento de segunda enseñanza en forma esporádica. Tres años más tarde, ALFREDO EGIDIO MILEO, Intendente de Bragado, apoyado por el Ministerio de Asuntos Agrarios al que se le pone el nombre de Remedios Escalada de San Martín; era Delegado Municipal AMIN SALAS. En el que se dictaban clases de corte y confección, bordado a mano y máquina, telares, pintura, dibujo, pirograbado, apicultura, lechería, cocina, repostería y mecanografía. Formaron su primera Comisión Directiva, como Presidente ESTHER AUSEJO de COPAYTICH, Vice: FELIPA CAMISA de LLOPART, Secretaría: ROSALLOPIS de TORRENS, Prosecretaría: MARIA LLOPART, Tesorera: ALCIRA CALAVIA, Protesorera: CARMEN ABETE de GARCIA, Vocales: ANGEL GARCIA, NELIA GARCIA de SANELLI, MARIA ROSA SCARPELLO; estaban al frente de la enseñanza las señoras de SANELLI y GARCIA. Conseguido al principio en préstamos los materiales de enseñanza, bien pronto fueron devueltos al Ministerio de Asuntos Agrarios al adquirir  la Comisión fondos suficientes para comprar los propios.
En 1966, el gobernador de ipso, General Imaz, le retiró la subvención que habían conseguido por el pago de sueldos, medida que significó la desaparición de esta institución que funcionaba en  la Delegación Municipal. Con la venta de los bienes del Hogar Agrícola,  la Comisión presidida por la señora de Coapaytich y apoyada entonces por el entonces Intendente de Bragado, Raúl Mendizábal, adquirió el Monumento a  la Madre , emplazado actualmente en la plaza Alem (antes 25 de Mayo).
El 15 de enero de 1956, don FELIPE ACOSTA y un grupo de amigos entusiastas, fundaron el Club de Villa Tranquila. Su quincho construido al tiempo, fue centro de reunión y fiestas de muchas familias de O’Brien. Era un lugar amplio y cómodo. Desgraciadamente, un incendio destruyó este carnaval de 1959, más precisamente el 4 e febrero, se realizó un gran baile, cuyo beneficio sirvió para ayudar de ala obra del quincho. El 3 de marzo de 1956 asumía AMIN H. SALAS  la Delegación de O’Brien por nombramiento del Comisionado Municipal de Bragado Dr. JULIO ALBERTO VACCAREZZA y tres días después era nombrado Secretario de la misma JUAN ANDRADE. Una de las medidas que debió aplicar en  virtud de un decreto del Dr. Vaccarezza fue prohibir la permanencia de menores de 16 años en todo lugar público. Tan drástica medida se debió a la terrible endemia poliomielitis o parálisis infantil que asoló al país en marzo de 1959 cobrando vidas y dejando niños y adolescentes baldados para el resto de sus días, cuando no sumergidos en esos terribles pulmotores. A fines de ese mes y en vista de la crudeza con la que la peste arreciaba ,se prohibieron los bailes, partidos de fútbol y toda clase de reuniones públicas. Aún no existía la vacuna preventiva que solo años después descubriría el doctor Sabín.
El 22 de junio de 1956 se autorizó a la firma Echeverría Y Cia. al aumento de tarifas. Pos cada medidor se cobraría $2,00 por cada KW. consumido $1,30 en las fincas particulares, siendo la cuota mínima de 10 KW. La municipalidad abonaría la suma de $3.000 mensuales por el alumbrado público. El Fluido eléctrico era sin duda barato en esos años. Igualmente se dispuso el 9 de agosto de ese año que el precio de las localidades de cine sean películas en cinemascope, superscope y vista visión, sería de $6,50 cada una.
El 8 de septiembre de 1956 fue nombrado comisionado Municipal en Bragado el Dr. JUAN JOSE QUENARD quien confirmó a AMIN H. SALA como Delegado de O’Brien para el afianzamiento de la revolución libertadora. El 22 de julio de 1957 se acogía a los beneficios jubilatorios el Inspector de  la Delegación Municipal JOSE MARTÍN UNCHALO quien venía desempeñándose como agente comunal desde el 15 de noviembre de 1941. era el último de los UNCHALO que estaba puesto dirigente en O’Brien y 47 años habían transcurrido desde que su tío JUAN UNCHALO había sido nombrado Delegado Municipal. En su lugar se nombró como inspector a ADRIAN MAURICIO REYNOSO. Con el alejamiento de Pepe Unchalo de la función pública se cierra un capítulo grande de la historia de O’Brien. Es el final de toda una época pletórica de proyectos para la comunidad obriense por parte de familias que el paso del tiempo hizo desaparecer ya sea por el traslado a otros lugares o por su extinción. Recuerdos de Raúl Miri
El 25 de mayo de 1924, el colono DOMINGO MIRI, su esposa CEEIDA MURGUITIO, y sus hijos, llegaron en calidad de arrendatarios a la estancia “San José” de la señora LAURA DIONISIA IBARRA. Como virgen, cubierto de pajones donde todavía alcanzaron a verse algunas serpientes de cascabel. Fue muy difícil combatir los pajonales para implantar la agricultura.
Nueve años más tarde su chacra quería comenzar a florecer, cuando se vio apretada por la sequía. El trigo se perdió, el maíz no se pudo sembrar. La inquietud hizo presa de él por las malas perspectivas que se presentaban para el año siguiente. A mediados de noviembre comenzó a llover. DOMINGO MIRI había oído hablar de un nuevo cereal, el girasol, y no esperó más. Por intermedio del Dr. ENRIQUE H. ROSENZUAING, esposo de LAURA IBARRA, consiguió la semilla de girasol en Carlos Casares. Preparó la tierra y el girasol fue sembrado. El cultivo vino muy bien. Cuando floreció, fue la admiración de los vecinos que dijeron: “Los Miri se volvieron locos, sembraron flores en el campo”. Cuando el girasol estuvo a punto, vino una cuadrilla de Carlos Casares para iniciar la cosecha. La flor fue primero cortada y enchufada al revés en el tallo para hacer un secado parejo. Ese año, el girasol tubo un excelente rendimiento y fue vendido casi totalmente por semilla. Lo mismo sucedió a fines de la década del ’40 cuando Domingo Miri sembró sorgo granífero, en ese entonces llamado maíz cafir, que también dio un buen resultado y obtuvo excelentes rindes.