- En 1979 una resolución
del Gobierno Militar, pasó al área provincial a todas
las escuelas nacionales existentes en Buenos Aires. Con
esta medida, que tuvo por fundamento el ahorro del gasto
público, se borraban de un plumazo un largo historial
de esfuerzo y sacrificio y amor al prójimo en la enseñanza
pública argentina comenzando por Sarmiento y alentando
por la famosa LEY LAINEZ, obra del distinguido hombre público
MANUEL LAINEZ, Director de “EL DIARIO” y Diputado
nacional. El tiempo nos mostraría con el correr de los
años que “por ahorro del gasto público” caerían
muchas obras útiles en el país mientras el “gasto público”
se incrementaba despiadadamente, manteniendo inútiles
obras faraónicas en haras de fundamentos ilusorios.
Hasta aquí el comentario inicial con que se podría
comenzar este capítulo; justo, veraz y elocuente de un
hecho puntual ocurrido en nuestra comunidad; pero está
el otro comentario, el que describe además de la
veracidad de los hechos, con las sencillas palabras que
describen toda una historia de verdaderos sacrificios en
pro de la educación. En O’Brien, desaparecería con
la resolución citada,
la Escuela Nacional N° 23 MANUEL LAINEZ, la más
antigua del pueblo y la que estaba enraizada en los orígenes
del mismo. Gracias a la gentileza de
la Directora de
la Escuela N ° 20, Sra. María Aurora Carrera y
la amabilidad y disposición de una Ex–Directora de
la Escuela Nacional
la Sra. Corina R. De Ferreri, hemos tenido acceso
al Historial de la
Escuela fundadora. Este establecimiento de enseñanza
primaria ( La Escuela Nacional Obviamente) fue creado el
3 de Abril de 1911, según una nota oficial de
la Superioridad fechada el 14 de junio de 1935,
aunque en el libro de su historial se habla
imprecisamente de una escuela en la zona de los campos
en el camino a Irala, dato este no comprobado; era
maestro el señor LUIS GHISIL, que venía de ZAVALIA,
quien sería luego su Director y tenía un encargado
escolar llamado JUATO FLORES. No sabemos de donde provenía
este señor como tampoco cual era la tarea específica
del “encargado escolar”. La histórica escuela
comenzó a funcionar en el local del cual ya hemos
hablado, situado en la actual calle San Eduardo entre
Rivadavia y Bowen. Actualmente ese solar pertenece a las
familias Rumi, Bonora, Perucho y otros. El edificio era
del Sr. ADUL, dueño en Bragado de un Molino Harinero;
datos estos que debemos a la gentileza de las señoras
Patrucco. Poco sabemos de estos primeros meses, salvo lo
ya narrado. En septiembre de 1911 se designara Directora
a la Sra.
ADELIA MATOS VIDAL, siendo maestra auxiliar en ese
momento la
Srta. SIRA JARA ROLDAN, de esta señorita hemos hallado
una foto gracias a la gentileza de
la Sra. CARMEN GARCES de ROCA. Al año siguiente
tomó la dirección
la Srta. MARIA A. PALAVECINO cuya larga
trayectoria docente en O’Brien fue proficua y
enaltecedora. Ayudada por
la ASOCIACIÓN DE FOMENTO DE
LA EDUCACIÓN PRIMARIA , cuya alma era Doña
ANGELITA GOROSTIOLA, pudo llevar a cabo una obra de bien
a favor de la educación de los niños, atrayéndolos a
la escuela con su dulzura, haciéndoles permanentes
regalos de todas clases. No olvidemos que entonces era
un gran sacrificio para los padres enviar a sus hijos a
estudiar pues la ausencia de ellos por horas, les
restaba ayuda, tan necesaria para sus trabajos, casi
siempre en el campo.
La Directora Palavecino , permaneció en ese
cargo hasta el año 1913 en que fallece. Y según un
libro de correspondencia de noviembre de 1921 que se
cita en el historial, fueron maestros en esa escuela
EDUARDO QUINTEROS, EVA WELSCH, SIRIA JARA ROLDAN, MARIA
ADELAIDA SETUAIN, CELINA GONZALEZ, JOSEFINA ORTIZ,
VICTORIA MAYORGA y MARIA ROSA HERRERA. Nombres que hoy
poco nos dicen, pero que sin duda esconden a abnegados
docentes que en un inhóspito medio, dieron todo de si
mismo para formar niños en la cultura y el saber. Y es
durante esos años cuando se desarrollan a favor de
la Escuela Lainez las famosas ROMERIAS y obras de
teatro a que hemos aludiendo en capítulos anteriores.
Con el dinero obtenido no solo se daba la merienda a los
niños que asistían, sino también se los vestía y
calabaza. En 1936 se celebran las Bodas de Plata de
la Escuela , colocándose una placa de bronce en
el corredor de la misma. Ya funcionaba
la Escuela en el viejo local del Almacén de
Lamas en la
Avenida O ’Brien. Un año antes –1935– había
pasado a ocupar ese lugar. Desde el año 1935 al ’41
no tenemos datos sobre el establecimiento, pero en ese
último se inaugura y bendice el mástil de la bandera.
Durante varios años, sin poder precisarse cuantos por
carecer de fuentes informativas, la escuela contó con
un comedor escolar situado al frente de las aulas: era
un gran galpón con piso de tierra y ventanales con
vidrios (pequeños ventanales), casi a ras del techo;
era este un lugar muy grande con mesas de tablones; D’Ángelo
recuerda las grandes ollas de cobre que tenía la
cocinera para preparar las comidas que allí se servían.
Este comedor, se reitera, comenzó a funcionar entre los
años 1941/42. Luego, hasta el año 1948 se pierden los
rastros de la vida del colegio. Y es ese año en que
aparece ya como Directora
la Sra. LIA A. MONEZ RUIS de SALA, curiosamente
también ese año en que quien esto escribe (D’Ángelo),
comienza el ciclo de su aprendizaje primario. Esta
Directora tenía como plantilla de docentes a las
siguientes maestras: NELLY ECHEVERRIA de MONACCI, CELINA
ELUSTONDO de del OLMO, JOSEFINA MARGARITA CLARKE de
VIDELA (al momento de escribir este capítulo, Marzo de
1995, aún vive) NELIDA P. De DI MARCO, IRMA GONZALEZ,
MABEL GHIRINGUELLI, SELVA AVALOS, DORA LEOYTOUR, y
OFELIA VIGLIONE. Tres años más tarde este plantel está
compuesto por DORA LEOYTOUR, CELINA E. de del OLMO, IRMA
GONZALEZ, NELLY de MONACCI, OFELIA VIGLIONE, JOSEFINA de
VIDELA, SELVA AVALOS, YOLANDA BRUNO de AMENABAR y como
maestra jardinera MABEL GHIRINGUELLI. En 1954, prosigue
como Directora la
Sra. Lia , siendo trasladadas como “personal
sobrante” las maestras DORA LEOYTOUR é IRMA GONZALEZ.
Para quien esto escribe (D’Ángelo), grandes recuerdos
tiene de Coca de Monacci, Josefina de Videla, Ofelia
Viglione é Irma Gonzalez, prácticamente las maestras
que fueron las guías de su educación, y de sus compañeros
de entonces. En 1955 son maestros titulares Yolanda de
Amenabar, Corina R. De Ferreri, Sra. de Monacci, Sra. de
Saenz (Vda. De Videla), Srta. Viglione y Srta.
Ghiringuelli, desempeñándose como suplentes las Srtas.
ALCIRA FERNÁNDEZ Y ELSA AGUILERA. En ese momento la
inscripción es de 145 alumnos.
- Estamos ya en 1946, se
jubila después de largos años dedicados a la enseñanza
Doña Lia, la
Directora que tantos recuerdos, anécdotas y frases
perduran aún en el recuerdo de sus ex-alumnos.
Hablaremos de ellos en un próximo capítulo. Su lugar
es ocupado por la
Sra. de Monacci hasta julio de 1958 en que solicita
licencia por enfermedad, es ocupado entonces ese cargo
por la señora de Amenabar hasta 1964. desde el año
1956 los titulares en la enseñanza eran los nombrados
con anterioridad estando como suplentes las docentes
ZUNILDA HEFFLER, DORA PIANA, y MARTA SOBRERO. El año
1957 continúa la
Escuela con el mismo personal titular ingresando además
como tales las Sras. MABEL VAIRA de NÚÑEZ y MARIA KNES
de CANO, como suplentes las Srtas. ZUNILDA HEFFLER y
MARIA REGINA MACIAS. Es el año 1958 y se le confirma la
jubilación a la señora Lia, quien se había retirado
con licencia en el año 1956. continúa entonces la señora
de Monacci en la dirección hasta el día 30 de
noviembre de ese año, en que fallece. Sigue el mismo
personal ingresando como suplentes GRACILA ALIETTI y
MARIA R. MACIAS.
- Habíamos dicho que hasta
el año 1964 la directora había sido
la Sra. de Amenabar; en 1965 es designada como
tal luego de haber rendido examen de capacitación la señora
Corina Ríos de Ferreri. El día 1° de Enero de ese año
se hace cargo de la titularidad. Desde ese año y hasta
1967, pasan por sus aulas las siguientes maestras:
MARGARITA J. C. De SANZ, Corina R de Ferreri, Ofelia
Viglione, Yolanda B. De Amenabar, Irma Gonzalez, Mabel
Ghiringuelli, Dora Leoytour, Nelly E. De Monacci, Dora
Piana, Zunilda Heffler, Marta Sobrero, Juana Mabel Vaira,
María E. K. De Cano, Graciela Alietti, María R. Macías,
María Rosa Scarpiello, Nelia Soldavilla, Amelia
Cyarzabal, Hilda E. Passini, Angélica V. De Villafañe,
Mabel Lorenzo de Montaldo, Gladis Migliore, Elena Parodi
de Loyza, Stella M. Cavalleri, María Susana Pepa, Zoa
T. Zalaya, Antonia Geremía, Zulema Arrizabalga, Marta
Leschiutta, Olinda Esther Heffler, Nélida T. De Ortega,
Celina Ema Fuentes, Ida S. Lawler, Marta Galzerano, María
F. De Galante, Oda Rodríguez, Edelmira de Vaccarro,
Elba Mónaco; y desde el 1° DE OCTUBRE DE 1958, CUMPLE
LAS FUNCIONES DE PORTERO EL Sr. Felipe D’Ángelo. Es a
partir del año 1967 en donde comenzamos a tener una
relación más completa de las actividades desarrolladas
en la escuela bajo la dirección de la Sra. de Ferreri. Consta también en su historial la
solicitud ante las autoridades pertinentes, y desde el año
1965, de la creación de un JARDÍN DE INFANTES,
antecedente sin duda, del actual Jardín N° 903.
volvemos a 1967, en el que se produce un hecho
auspicioso: gracias a la donación de
la Intendencia de Bragado en la persona de su
Intendente Don Raúl Mendizábal consiste en la suma de
Un Millón de pesos, se adquiere un nuevo edificio para
que funcione la escuela, es el que actualmente ocupa el
Jardín de Infantes, ubicado en la calle Rivadavia,
entre 25 de Mayo y 9 de Julio. Entre
la Cooperadora , donaciones de ex-alumnos y
otras, se logra prontamente modernizar las aulas.
Festivales, Kermeses, rifas, partido de fútbol y
bailes, sirven para obtener fondos para solventar la
tradicional copa de leche, calzados, útiles escolares y
otras necesidades propias de un establecimiento escolar.
En el año 1970 pasa esta escuela a
la Provincia bajo el N° 37 y con el nombre de
GRAL. JOSE de SAN MARTÍN. Al año siguiente, en
septiembre, se crea el CENTRO VESPERTINO PARA ALUMNOS
ADULTOS...» que despertó el entusiasmo unánime de
personas que concurren colaborando para que dicho centro
sea cada día más importante y cumpla con la función
de que toda persona adulta complete su instrucción y
vea finalizada una etapa de su vida...», así reza en
su historial. La señora ORTEGA era quien estaba al
frente de las clases. En el historial de la escuela se
encuentra también el desarrollo del acto donde se da
por inaugurado el nuevo edificio de la escuela, nada hacía
suponer que le quedaba muy poco tiempo de vida como
Escuela Nacional. En esa hoja del libro se puede leer
entre otras cosas, lo siguiente:...» este año es de
trascendental importancia para
la Historia de
la Escuela ya que se pasa a ocupar el nuevo
edificio adquirido por
la Cooperadora y Municipalidad, se inaugura el 20
de Junio. En el acto se encuentra con la asistencia de
altas autoridades del Ministerio de Educación; en
representación de su Ministro, Don OSVALDO ZARINI,
concurre la
Directora de Educación Provincial, Profesora Sra.
Amelia D’Elia de Lonardi quienes cortan la cinta
inaugural...». entre otros datos insertos en el
historial, se hacen notar las presencias de alumnos,
ex-alumnos y delegaciones del Instituto Comercial O’Brien
y Escuela Provincial N° 20. el ex-intendente Sr. Raúl
Mendizábal, quien en su gestión apoyó esta iniciativa
también estuvo presente en la oportunidad, al igual que
el Escribano Don Santiago Roca y su Esposa, un antiguo
vecino de esta localidad,...» que a pesar de no vivir
en esta, siempre recuerdan con cariño a su escuela
primaria...».todos ellos, junto al Delegado Municipal,
Autoridades policiales, civiles y eclesiásticas,
miembros de la Asociación Cooperadora y Comisión de ex-alumnos, como así
también la
Docente de la
Escuela , Srta. Marta Leschiutta, becada en ISER, de
destacada actuación en las gestiones referentes a la
ocupación del nuevo edificio escola. El pueblo en
general acompañó a la escuela en esta inauguración.
El acto se inició con la bendición del mástil a cargo
del Rec. Padre Antonio Curiale y a continuación usó de
la palabra la
Directora , Sra. Ríos de Ferreri, luego de diversos números
artísticos brindados por los alumnos y entrega de
presentes florales a las damas pertenecientes al
Ministerio de Educación, se sirvió un vino de honor al
público asistente. Hasta aquí lo narrado en el
historial de la escuela con respecto a la inauguración
del nuevo Edificio. A partir de entonces las actividades
se desarrollan con el ritmo propio que le deban la
pujanza de los maestros y el empeño de sus alumnos. Se
crean gabinetes de ciencias; la copa de leche donada por
a Juventud Peronista de entonces, puede calentarse ahora
con una cocina donada por
la Cooperadora ; se realizan actos culturales
consiguiéndose en este sentido a
la Banda del Regimiento 3 de Infantería de
LA TABLADA que ofrece en la plaza un concierto.
Las excursiones son otro aspecto de la enseñanza
impartida. EN DIVERSAS VACACIONES, LOS ALUMNOS VISITAN
Buenos Aires, la ciudad infantil, Bariloche y Mar del
Plata. En 1976 finalizan los cursos lectivos de la
escuela con un festiva que tuvo lugar en
la Sociedad Italiana. El tema es «UN VIAJE
IMAGINARIO POR AMERICA», en el que representan a los
distintos países con sus bailes folclóricos. El espectáculo
fue calurosamente elogiado por el público y las fotos
que se conservan dan fe del cuidado que se tubo en
montarlo. Ya por entonces solo le quedaban a la vieja
escuela dos años de vida.
- En 1977 un grupo de
alumnos del 7° grado visitan la ciudad de Chacabuco,
participando en la
VII FIESTA NACIONAL DEL MAIZ, invitado por el Intendente
de entonces Sr. Carlos F. Laviano. En dicha fiesta,
matizada por un gran desfile se tuvo ocasión de ver al
famoso Escuadrón Azul de
la Policía Federal , cuya destreza en el manejo
de los caballos es famosa. Los dos últimos viajes
ocurridos en 1977 y 78 se realizaron a San Luis y Yapeyú,
lugar este de nacimiento del Gral. San Martín. Y en
1978 se terminó la historia de la vieja escuela con una
triste despedida. El 30 de noviembre fallece el Sr.
Felipe D’Ángelo, portero de la escuela por 20 años.
Una fotografía nos muestra al querido Felipe tocando la
campana, campana ésta que fue vendida, pero que hoy se
encuentra en poder de uno de los autores: Juan I.
Quesada. ...«Fue Felipe, persona noble, desinteresada y
dedicada a su trabajo con alma y vida...» -se escribe
en la última página de su historial- querido por todos
integró comisiones de fútbol, clubes deportivos y
especialmente fue miembro de
la Comisión de ex-alumnos de
la Escuela N ° 37 (Ex-Lainez.
La Escuela y la comunidad no pueden olvidar a
quien durante su vida se dedicó a cuidar con amor a los
niños y a su querida escuela...».
- y esta es la historia.
Ella no está escrita solo en papel. Lo está sin duda
en todo O’Briense que transitó por sus aulas, en el
primer edificio, en el segundo hoy demolido, al que yo
conocí y a los que fueron al último, hoy ocupado por
el Jardín de Infantes y que seguirán cobijando pibes a
Dios gracias; del segundo edificio mis compañeros, mis
antecesores y mis predecesores no podrán olvidar jamás
el sonido de la campana (que ahora la tiene Quesada),
los de mi generación, la voz cancina y medio ronca de
la Señora Lía , la visión de sus grandes
patios, los viejos baños al fondo de los mismos, el
viejo galpón donde funcionaba el comedor escolar, donde
una pequeña puerta servía de entrada para las clases y
que solíamos abrir para ir a comprar caramelos a lo de
Don Carlos Rémole, la vieja vitrola R. C. A. ,
la Bandera de Ceremonias que de puro vieja tenía
un color celeste-verdoso y un piano destartalado que
nadie ya tocaba; en esa escuela, hasta el lorito era de
la familia; hasta la pobreza que reinaba en esos nos
hermanaba en la dicha impagable de tener la obligación
de estudiar. Y en el fondo de nosotros mismos el
enamoramiento oculto que sentíamos por las maestras. Éramos
distintos a los pibes de ahora...?, ni yo lo se. La
escuela tenía magia..? es probable, pero estoy seguro:
había magia en las clases, los viejos aromas de las
aulas, el olor de las mazamorras del comedor o hasta los
feos olores de los baños donde a veces nos rateábamos.
Eran otros tiempos, donde nos dábamos el lujo, a
cambio de otras cosas, de sentir magias ocultas que ya
nunca volveremos a sentir, malas palabras pronunciadas
perfectamente por un loro atorrante o una canción
patria entonada y desentonada por voces de pibes que tal
vez mirando hoy un baldío, piensen que todo fue un sueño,
porque la vieja escuela ya no está. Y como final, el
poema que alguna vez le escribí a mi escuela, cuando el
nuevo edificio, suponíamos nosotros, sería el
definitivo; el único, el último, el de las magias, el
de toda la
vida...
-
- Hoy veo gente contenta
- Desparramando sonrisas
- Hoy veo paredes lisas
- Bancos, aulas, delantal
- Hoy me he propuesto parar
- A mi vida cotidiana
- Quiero bajar de mi rama
- Y ponerme a recordar.
-
- Te acordás señora Lía
- De los purretes de
entonces
- Que esa campana de bronce
- Nunca dejó de llamar...?
- Y te acordás del llorar
- De los techos de la
escuela
- Sus lágrimas, una secuela
del tiempo
- Y el trajinar...?
-
- Te acordás del caminar
- del salitre en las paredes
- del piano viejo y
enclenaue
- y la vitrola R.C.A...?
-
- Te acordás del
comedor...?
- del comedor escolar
- leche caliente con pan
- el locro, la mazamorra
- calor de hogar con
historia
- de pobreza y caridad.
-
- El rescate, la rayuela
- el juego de aros, la
mancha
- mis recuerdos piden cancha
- para nombrarse primeros
- hay ansiedad de
recreos
- en mi escuela de la vida
- y está niñez
perdida
- en el abrazo del tiempo.
-
- Estoy trazando recuerdos
- uniendo
mis compañeros
- <<Piribito>>,
los Toledo
- <<El Poyo>>,
los Mantegazza.
- También al
<<Indio>> lo veo
- a <<Banano>>
y a las chicas
- y ya ves, parece risa
- estoy hablando y me quedo.
-
- No es que sea flojo, sabés?
- es que uno lleva adentro
- tantas cosas, tanto tiempo
- tantas ganas de volver
- que uno no puede creer
- que esto que dice, pasó
- y que de
pronto ni a vos
- ni a la escuela
pueda ver.
-
- No veo a Tití
Ghiringuelli
- ni veo a Ofelia Viglione
- no veo a Magui Videla
- ni a Irma Gonzales veo
- no veo a maestras mías
- que me enseñaron a andar
- el tiempo dejó atrás
- lo que uno más quería
- si hasta Coca se fue un día
- para nunca regresar.
-
- Por eso, vieja y rota
- escuela de nuestra vida
- yo te doy la bienvenida
- a tu nueva ancianidad
- ya no tendrás que luchar
- con las goteras del techo
- no llorarás como l cielo
- ya no tendrás humedad
- ya no tendrás que temblar
- cuando se venga algún
viento
- los hombres y el cemento
- te darán seguridad.
-
- Y cada vez que pasemos
- por esa vieja casona
- cuando la veamos sola
- sin pibe, sin
delantal
- y sin poder aguantar
- las angustias del recuerdo
- al paso lerdo, muy lerdo
- nos pondremos a
llorar.
-
- Juan Ramón D’Ángelo.
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