SECCIONES

Inicio

INFORMACIÓN

Arte
Capitulo 1
Capitulo 2
Capitulo 3
Capitulo 4
Capitulo 5
Capitulo 6
Capitulo 7
Capitulo 8
Capitulo 9
Capitulo 10
Capitulo 11
Capitulo 12
Capitulo 13
Capitulo 14
Capitulo 15
Capitulo 16
Capitulo 17
Capitulo 18
Capitulo 19
Capitulo 20
Capitulo 21
Capitulo 22
Capitulo 23
Capitulo 24
Capitulo 25
Capitulo 26
Capitulo 27
Capitulo 28
Capitulo 29
Capitulo 30
Capitulo 31
Capitulo 32
Capitulo 33
Capitulo 34
Capitulo 35
Capitulo 36
Capitulo 37
Capitulo 38
Capitulo 39
Capitulo 40
Capitulo 41
Capitulo 42
Capitulo 43
Capitulo 44
Capitulo 45
Capitulo 46
Poemario
Fotos
Epilogo

Hemos establecido ya que el primer Delegado Municipal de O’Brien fue don JUAN UNCHALO, sin duda uno de los vecinos más conspicuos y antiguos del lugar. Hombre del conservadorismo, no obstante ser época de agresiones políticas, se comportó en la zona con total corrección. En enero de 1910 propendió con una colecta entre el vecindario para la construcción del edificio de  la Delegación , la que estuvo a cargo del señor REMINGO REBOLLO; según cuentan antiguos vecinos,  la Delegación funcionó primero en una casa que estuvo ubicada en lo que hoy es el negocio del señor Jail y la casa que haciendo esquina pertenece a la señora ADELA de QUINTEIRO. Uno de los trabajos más engorroso del Delegado era el cobro de las patentes de los carruajes, importante entrada para la comuna, dada la gran cantidad que existía en los campos. Es de hacer notar que cada Intendencia cobraba las patentes y si un carro o charrett cruzaba de un Partido a otro DEBÍA OBLAR  LA PATENTE DE ESA INTENDENCIA, impuesto injusto e inconstitucional. Pero quién iba a protestar por esto..? Pero indudablemente había excepciones para quienes eran amigos del Intendente.
Entre el Delegado y la policía existía una interdependencia importante pues los contraventores (que lo eran principalmente por ebriedad y desorden) eran llevados detenidos y debían pagar la multa a la delegación. Esta a su vez, debía prever a la policía de tres KILOS DE CARNE diarios para el alimento de los presos y dos agentes de la policía.
Entre los años  1911 a 1917 estuvieron a cargo de la subcomisaría distintos oficiales entre los cuales cabe destacar a P. VERGARA, CARLOS E. LÓPEZ, GREGORIO ESPINDOLA, ERNESTO CUFRÉ, CLAUDIO PRIMAGET, RAULA, FERRER, HECTOR ERRECALDE, JORGE BRICK, ALFREDO TOMASELLI y JOSÉ MARIA CARRERA. El movimiento de hacienda era importante y se enviaban a la venta tanto de Buenos Aires como a Chacabuco, Pinto y  La Pampa. Es de hacer notar que ya en 1911 existía una feria de venta de vacunos a cargo de la firma GUIDO BALDASSINI & CIA. En 1912 la plaza O’Brien fue hermoseada con CIEN ÁRBOLES de las especies PLATANOS y PARAÍSO enviados por  la Intendencia de Bragado. En ese entonces cuando se rodea de un alambrado con molinete en cada esquina para el paso de peatones. La existencia de muchos animales vacunos y yeguarizos hacía necesario este cuidado para los recién plantados árboles. Indudablemente existía ya un consenso general entre las autoridades y la población de O’Brien para el cuidado de los mismos. El 10 de julio de 1913 el Intendente de Bragado autorizaba a Unchalo a encabezar una inscripción popular con $500,00 moneda nacional para el arreglo de las calles, sin dudas desechas con el paso de tantos carruajes y caballos que formaban verdaderos y enormes pantanos. La salud del pueblo era otro de los desvelos de la autoridades: O’Brien no tenía médico. Los enfermos eran enviados al asilo MIGNAQUY de Bragado (que siendo particular vivía de limosnas y en su momento protestó porque UNCHALO no le enviaba ayuda alguna). El día 14 de julio de 1915 se nombró médico en O’Brien con un sueldo mensual de CIEN PESOS MONEDA NACIONAL. Fue el Doctor FELIPE RUFO GARDELLA, nacido en Villa Rosario (Córdoba) y casado con TRANSITO ORTIZ.  La Sra. Gladis E. De Delegado en su libro “PEQUEÑAS HISTORIAS DE CIEN AÑOS”, Bragado-1992- p. 192- recuerda a este médico, quién también lo fue igualmente del F.C.O. Este mismo año se realiza una vasta vacunación contra la viruela con cepas enviadas desde Bragado. O’Brien iba adelantando poco a poco. Y esto a pesar de los escollos que le oponía la naturaleza. Entre 1914 y 1916 se produjeron grandes inundaciones por las lluvias torrenciales caídas. Los caminos estaban intransitables y la comunicación con los centros principales era muy difícil.
Uno de los problemas provocados por los malos caminos era el de dar cristiana sepultura a los muertos; esto se realizaba en Bragado, Los Toldos o Chacabuco. O’Brien no tenía cementerio, no obstante existir un terreno donado para tal fin por don Eduardo O’Brien, Unchalo pidió a  la Intendencia de Bragado hiciera lo posible por la habilitación de algo tan importante y necesario. Finalmente el 15 de julio  de 1915 el Consejo  Deliberante de Bragado aprobó la ordenanza por la cual creaba el cementerio de O’Brien. Casi dos años tardó en construirse la gran portada y el sector antiguo de los nichos con la venta de los terrenos para las bóvedas que poco a poco se fueron construyendo. Y así llegamos al 17 de septiembre de 1917, día en que se bendijeron las obras realizadas con la asistencia de las autoridades, Párroco de Bragado y público en general, entre quienes podemos nombrar al Delegado de entonces ROBERTO DOWNEY, FABIAN GONZALES, PEDRO GAYNOR, PATRICIO DOWNEY, ANGEL MARTÍN, MIGUEL FEARNEY, GUMERSINDO RIOS, MANUEL ZAPATEIRO, JOSE BEDE, OSVALDO DE PIERO, JOSE VIZOSO, MODESTO CANDELA (abuelo materno de uno de los autores de este libro, padre de MARIA CANDELA), ALFREDO RITTA, FELIPE GARDELLA, PEDRO PAGANO, SERAFÍN MARINO, JUAN PAGANO, JOSE CABALLERO, LUIS MAGGI, JUAN de  la TORRE , BINIGNO ARIAS, EDUARDO URTAZUN, ALEJANDRO MARTINEZ, FRANCISCO LOPEZ HERMIDA, DOMINGO GANDOLFO, MIGUEL DELAMER, BENITO QUENARD, JUAN AVELLAN Y BLAS AVELLAN. El acta que se levantó en la ceremonia –todo un dechado de perfecta narración-, dice así: “UNA VEZ QUE  LA NUMEROSA COMITIVA QUE SE FORMÓ A LAS PUERTAS DE  LA IGLESIA HUBO LLEGADO AL LUGAR SEÑALADO, EL RESPETABLE PARROCO DE BRAGADO SEÑOR BARTOLOMÉ CALDENETEY, REVESTIDO DE SOBREPELLIZ Y ESTOLA, DIRIGIÓ UNA ALOCUCIÓN AL AUDITORIO QUE LO RODEABA ENCARECIENDO  LA IMPORTANCIA QUE ENTRAÑABA AQUEL CEREMONIAL, BASE Y FUNDAMENTO DEL ENGRANDECIMIENTO FUTURO DEL PUEBLO DE O’BRIEN. CON FRASE GALANA Y MUY SENTIDA EXPLICO  LA OBLIGACIÓN EN QUE SE HALLA TODO EL PUEBLO OCULTO DE LEVANTAR AL LADO DE SU NÚCLEO DE POBLACIÓN ESTA OTRA CIUDAD DE LOS MUERTOS DONDE HAN DE REPOSAR NUESTROS DEUDOS Y CON ELLOS NOSOTROS EN CUANTO A DIOS NOS LLAME A SU LADO. RECODRDO LAS PENALIDADES SUFRIDAS POR ESTE VECINDARIO EN LA ÈPOCA DE LAS INUNDACIONES PARA TRASLADAR A LOS CADÁVERES A  LA CABEZA DEL PARTIDO Y LO DOLROSO QUE RESULTA QUE UN ALEJAMIENTO TAN GRANDE IMPIDA CONSAGRAR PERSONALMENTE UNA FLOR O UNA LÁGRIMA EN DETERMINADAS ÉPOCAS DEL AÑO A LOS SERES QUERIDOS QUE YACEN EN  LA TUMBA. SEÑALO A CONTINUACIÓN QUE AL TRASCENDENTAL ACTO QUE E AQUEL MOMENTO TENÍA LUGAR HABÍAN DE SUCEDER EN BREVE OTROS COMO EL DE  LA IMPLANTACIÓN DEL REGISTRO CIVIL,  LA VENIDA DE UN SACERDOTE CON RESIDENCIA FIJA EN EL PUEBLO HASTA TERMINAR CON  LA CREACIÓN DEL PARTIDO DE O‘BRIEN QUE INELUDIBLEMENTE HA DE LLEGAR POR HALLARSE ESTA LOCALIDAD SITUADA A TAN LARGA DISTANCIA DE LOS CENTROS URBANOS QUE LOS RODEAN, Y DESPUÉS DE EXTENDERSE EN OTRO ORDEN DE CONSIDERACIONES SUMAMENTE ATINADAS TERMINÓ FELICITANDO AL VECINDARIO POR  LA MEJORA Y ADELANTO QUE SE UNIFICA AL CEMENTERIO Y DANDO UN EFUSIVO PARA BIEN A LAS NUEVAS AUTORIDADES POR HABER CONSEGUIDO EN TAN POCO TIEMPO DE MANDO REALIZAR UNA OBRA TAN MERITORIA. ACTO SEGUIDO PROSEDIÓ A  LA BENDICIÓN DE  LA SUPERFICIE QUE POR AHORA SE DESTINA A CEMENTERIO LOCAL DENTRO DEL TERRENO CEDIDO AL EFECTO PR EL FINADO SEÑOR EDUARDO O’BRIEN SITUADO AL N.E. DEL PUEBLO Y DISTANTE UNOS  4900 METROS .  LA SUPERFICIE MENCIONADA ES DE  2500 METROS CUADRADOS Y OCUPA EL ANGULO N.O. DEL TERRENO EN CUESTIÓN Y MERECIÓ UNÁNIMES ELOGIOS DE LOS PRESENTES SU HERMOSO EMPLAZAMIENTO,  LA CALIDAD ESPECIAL DEL TERRENO PARA EL OBJETO PARA EL OBJETO AL QUE SE DESTINA Y SU RELATIVA ELEVACIÓN CON RESPECTO A SUS COLIDANTES , CIRCUNSTANCIA MUY LINDA DE MENCIONARSE POR PRESTARSE A  LA CONSTRUCCIÓN DE PANTEONES Y UTILIZACIÓN DE FOSAS PARA ENTERRAMIENTOS COMUNES. TERMINANDO EL ACTO SE EMPRENDIÓ EL REGRESO POR EL MISMO ORDEN DISOLVIÉNDOSE  LA COMITIVA A  LA LLEGADA A  LA IGLESIA , EN  LA QUE SE LEVANTÓ ESTA ACTA EN DOS EJEMPLARES DEL MISMO TENOR, QUEDADO UNO EN EL PODER DEL DELEGADO MUNICIPAL Y SIENDO ENTREGADO EL OTRO AL SEÑOR CURA PARROCO OFICIANTE”. El primer entierro en el cementerio de O’Brien fue el de un peón de SAN EDUARDO de apellido ROMERO.